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LUIS BARRAGÁN
(1902-1988)


En el comienzo de lo que fue su última etapa, Luis Barragán conoció a otro tapatío llamado Jesús Reyes Ferreira, quien era un artista defensor de la cultura indígena en México. Así pues fue una gran influencia en el crecimiento creativo de Luis Barragán, llevándolo hacia una arquitectura de espacios interiores, valorando mas el color, las texturas y la luz natural.

Las obras más representativas de este tercer periodo son la capilla de las Capuchinas Sacramentarias (1952-1955 en Tlalpan), las torres de la Ciudad Satélite (1957), proyectadas junto con Mathias Goeritz, el barrio de las Arboledas (1955-1961) y la Casa Gilardi (1972-1980).

Durante este tiempo, Barragán descubrió su país. Su arquitectura posterior puede ser vista como una substracción de las proporciones y detalles de los monasterios, las haciendas y los viejos conventos coloniales mexicanos. Como buen católico, Barragán fue muy influenciado por el espíritu de gracia y soledad con el cual éstos edificios están fuertemente inmersos.

La arquitectura de Luis Barragán nunca fue vista como una producción rápida de espacios, ya que le daba la importancia y el estudio detenido a cada uno de los proyectos que realizaba, y tal es así que al final de los treinta años de vida activa sólo produjo 3 casas: La casa Gálvez en los 50's, San Cristóbal en los 60's y Casa Giraldi en los 70's.

Así pues, la ideología de Luis Barragán ayudó a la creación de esta arquitectura mágica, tomando siempre en cuenta todos cinco sentidos con los que percibimos la realidad, dándole una especial importancia al oído. Como el mismo lo dijo: " La arquitectura, además de ser espacial, es también musical. Esa música es interpretada por el agua. La importancia de las paredes es que nos aíslan del espacio exterior de las calles. La calle es agresiva, incluso hostil: las paredes crean silencio.

Desde ese silencio tú puedes hacer música con agua. Después, esa música nos rodea.", también en las palabras que dirigió al recibir el premio Pritzker, el máximo reconocimiento en la arquitectura, en 1980: "En proporciones alarmantes las siguientes palabras han desaparecido de las publicaciones de arquitectura: Belleza, inspiración, magia, hechicería, encanto, y también serenidad, misterio, silencio, privacía, asombro. Todas ellas han encontrado un hogar amoroso en mi alma."
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